martes, noviembre 16, 2004

6. Never mind the bollocks, here´s the... - Sex Pistols

Reconozco que no consigo escucharlo de un saque. Necesito pequeñas dosis de a tres canciones al hilo, por ejemplo. Es que suena todo demasiado igual, demasiado rojo (no sé por qué me imagino roja a esta música, es una asociación extraña) y no hay respiros (excepto el cambio de ritmo que es "Sub-mission", una de las mejores camciones junto a los clásicos "God save the Queen" y "Anarchy in the UK"). En fin, este pedazo de vinilo tiene sus contras. Pero no importa. Ahí está Johnny Rotten (qué Lydon ni ocho cuartos; RO-TTEN). Estilo influído por el grupo de krautrock Neu! (Sí, canta igualito a ese pibe alemán, no es joda. Aunque lo hace mejor. Con más humor, sarcasmo y personalidad. Con más prestancia y fe en sí mismo. De eso se trata. Eso es, en suma, Johnny Rotten). Y ahí está Steve Jones, emitiendo acordes y punteos simplificados que parecen desbordar el vinilo. Gran, gran guitarrista. No está, en cambio, el bajista Glen Matlock, y tengo sentimientos encontrados al respecto. Por un lado, era cuarenta veces más competente como instrumentista que Sid Vicious (que aquí no toca; estaba internado con hepatitis, "por suerte", diría Steve Jones -que es quien hace de bajista, y no muy bien, en este disco). Por otro lado, Matlock era bastante ingenuo, casi tonto -basta escuchar la música que hizo tras abandonar a los Pistols. Demasiado imbuido de Small Faces y otras mermeladas. Pero -y esto debería volcar la balanza a favor de que estuviera en el disco- compuso la música, y parte de las letras, de varias canciones. Justamente de las mejores. "Pretty Vacant", "God save the Queen", "Anarchy in the UK", "Sub-mission" (además de "Liar" que no es gran cosa). Sin él, los Pistols se volvieron más rígidos (quizás más contundentes, también). Perdieron swing y desenvoltura musical. Basta escuchar los demos incluidos en Spunk (y en otros mil ochocientos discos piratas). Ahí suenan más rock´n´roll, más New York Dolls, más Who..., más -me atrevo a decirlo- ¡Rolling Stones!. (Sí, hay punteos a lo Keith Richards). ¿Eso es bueno o es malo? Ambas cosas y todo lo contrario.
A fin de cuentas, Never mind the bollocks es inmodificable. Debo decir, además, que mi primera impresión al escucharlo tampoco se ha modificado y sigue viva en mí. Por eso el disco merece figurar como una cosa favorita, a pesar de las objeciones que aquí se consignan. Nadie permanece igual después de prestar atención al hijo de puta de Johnny Rotten. (Aprovecho, ya que estamos, para recomendar su albúm solista y cuasi electrónica "Psycho´s path" de mediados de los noventa. Toca todos los instrumentos -excepto la guitarra- y compuso todo. Además canta como un ser humano, lo cual es extraño).
(Prejuicio nº 6: si no te gustan los Sex Pistols, es porque no los conocés).

2 Comentarios:

Blogger bardus comentó...

Yo los conozco y porque los conozco no me gustan. Son un grupo manufacturado, el dueño de una boutique lo armó...

3:35 AM  
Anonymous Anónimo comentó...

Tan o tan poco manufacturados como los Rolling Stones, cuyo manager inicial echó al pianista porque no tenía buena pinta...

9:43 AM  

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